Con cada pintura comienza una odisea, una odisea en la que me embarco sin saber a donde llegaré . Naufragar y volver a emerger es lo cotidiano en este mundo inquietante, mágico y personal que me atrapa, me absorbe, me confunde y a veces me quita el sueño.
Os abro una puerta de este mundo para poder compartirlo con vosotros.